tarjetas de crédito
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Por: Roberto Carlos Gómez Conde / @robertcgc09

 

En México se ha incrementado el uso de las tarjetas de crédito de forma significativa, esto empezó a repuntar cuando las empresas comenzaron a adoptar la forma de pago de sus nóminas mediante la dispersión a una cuenta bancaria, lo que conocemos como tarjeta de nómina para sus trabajadores, pues uno de los requisitos para acceder a un crédito es estar dentro del sistema bancario, generar historial y de esta manera ser candidato a adquirir una tarjeta de crédito mediante un estudio financiero que cada banco realiza.

 

A raíz de esta nueva forma de pago, la población económicamente activa comenzó a solicitar tarjetas de crédito bancarias o departamentales para hacer compras que con su sueldo sería imposible pagar en una sola exhibición.

 

Sin embargo, su uso acarrea una serie de responsabilidades que, si no ponemos atención a éstas, se pierde el control en su manejo y nos puede traer más dolores de cabeza que beneficios en un plazo determinado.

 

Las tarjetas de crédito como fuente de financiamiento

 

El buen uso de una tarjeta de crédito nos da beneficios cuando tenemos bien identificado el para qué usarla, es decir cómo vamos a aprovechar el contar con una línea de crédito sin caer en el error de creer que es una extensión de nuestro salario o ingreso fijo, muchos usuarios lo usamos para adquirir un bien que nos dejará un beneficio por ejemplo un equipo de cómputo para el trabajo, un vehículo para uso de la empresa, un producto que podamos vender y obtener una ganancia, etc. Por otro lado, se puede usar para darnos un gusto de cualquier índole, ya sea ropa, zapatos, relojes y variedad de productos y en este caso tomar en cuenta que se tiene la liquidez necesaria para pagar estos productos en la fecha y plazos estipulados.

 

Entonces ¿Dónde viene el problema?

 

Como hago mención en el párrafo anterior, el problema viene cuando usamos ese crédito como parte de nuestro salario y “pasamos la tarjeta” en compras que ya tenemos destinadas dentro de nuestro presupuesto o que no tiene sentido pagar con tarjeta de crédito, por ejemplo cigarros, bebidas de cualquier tipo, golosinas, el cafecito y más; es decir gastos que son infructuosos y que cuando viene la hora del pago nos llevamos la sorpresa de que debemos “x” cantidad al banco y nos causa molestia pues perdemos el control y no sabemos (más bien sí sabemos) en qué gastamos tanto dinero, esto genera una bola de nieve tan grande que se vuelve imposible pagar y al no pagar el banco nos cobra los intereses y se vuelve una cuenta impagable.

 

Otro problema viene cuando pagamos después de la fecha de vencimiento, como en el caso anterior al no pagar a tiempo el banco te cobra los intereses y al siguiente mes si ya teníamos destinada cierta cantidad para el pago ahora súmale los intereses, de igual forma se vuelve impagable y empezamos a tapar hoyos destapando otros.

 

También hay problema cuando gastamos toda la línea de crédito, aparte de que el banco no ve esta actividad con buenos ojos (si tu objetivo es ampliar tu línea de crédito) la cuenta se vuelve enorme para poder pagar y más cuando no entra a plazos y en muchas ocasiones no nos damos cuenta.

 

Consejos para un buen uso de las tarjetas de crédito.

 

Los analistas financieros planteamos que para llevar un control eficiente, vamos a tomar en cuenta lo siguiente: hacer un presupuesto mensual, si conocemos bien nuestros ingresos y gastos podemos destinar una parte para el uso de una tarjeta de crédito pues los pagos mensuales (si es una compra a meses) se vuelven una salida fija y se suma a los gastos que ya venimos manejando y si tenemos la capacidad de pago evitaremos caer en un descontrol; conocer la fecha de corte, cuántas veces nos ha pasado que olvidamos la fecha de corte y pensamos que tenemos todo un mes para “pasar la tarjeta”, se debe identificar esta fecha que nos da el banco para dar cierre a nuestra cuenta crediticia de esta manera sabemos en qué gastamos y si hay movimientos no reconocidos podemos hacer el reclamo pertinente; de igual forma debemos tener en cuenta la fecha de pago y agendarla para que cuando llegue el momento de pagar se pueda hacer un poco antes de la fecha y evitar el pago de intereses; pagar un poco más que el pago mínimo es recomendable, de esta manera podemos acortar el plazo y evitar pagar más intereses.

 

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Además, siempre es bueno tener disponible cierta cantidad en la tarjeta de crédito para cualquier emergencia pues estamos expuestos a cualquier eventualidad o imprevisto y así podemos obtener un beneficio de ella.

 

Entonces ¿es peligroso el uso des la tarjetas de crédito?

 

No debemos tener miedo a su uso, sin embargo, es importante que nos acerquemos a los especialistas en la materia para no caer en situaciones que nos pueden traer problemas, a parte de que podemos tener un buró de crédito negativo (porque todos los que tenemos un crédito estamos en el buró) y eso nos cierra la posibilidad de adquirir no solamente una tarjeta de crédito, sino también un crédito hipotecario o automotriz y también créditos para financiar una idea de negocio o apoyos del gobierno, sobretodo porque han habido cambios en políticas financieras y fiscales para su uso, mi recomendación es que se busque ayuda profesional de tu contador o administrador financiero.

 

 

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Un comentario en «Tarjetas de crédito, el uso de ellas ¿es bueno o malo?»

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